La editorial Tusquets, bajo la dirección de Beatriz de Moura y su compañero Antonio López Lamadrid, se convirtió en un sello innovador y refrescante en la escena literaria española de los años 70 y 80. Con una colección de títulos que incluían obras de Kropotkin, Proudhon y Bakunin, Tusquets se convirtió en un referente ineludible para la izquierda no marxista y antiautoritaria de la época.
La relación de Beatriz de Moura con el periodista Xavier Domingo la llevó a crear la colección Los cinco sentidos, que incluía títulos como La cocina cristiana de Occidente de Álvaro Cunqueiro. Además, su amistad con el cineasta Luis García Berlanga estuvo en la base del lanzamiento de La sonrisa vertical, una colección erótica que desplegó una larga trayectoria.
En los años 80, la venta de ensayo comenzó a decaer y el público demandaba otros tipos de literatura. Fue entonces cuando Beatriz de Moura y su equipo en Tusquets tomaron la decisión de apostar por la narrativa y la literatura de calidad. Viajando a París, donde tenían buenos contactos, lograron adquirir los derechos de L'amant de Marguerite Duras y La insoportable levedad del ser de Milan Kundera, títulos que se convirtieron en best sellers en España.
La intuición literaria de Beatriz de Moura y su capacidad para descubrir nuevos talentos la llevaron a publicar obras de autores como Cristina Fernández Cubas, Almudena Grandes, Luis Landero, Javier Cercas y Fernando Aramburu. Su simpatía personal y su capacidad para establecer relaciones con los autores también le permitieron obtener títulos de autores tan codiciados como García Márquez y Vargas Llosa.
La muerte de Beatriz de Moura supone la pérdida de una figura clave en la escena literaria española. Sin embargo, su legado perdura en la editorial Tusquets y en la gran cantidad de autores y títulos que publicó a lo largo de su carrera. Su pasión por el libro y la cultura, así como su capacidad para innovar y adaptarse a los tiempos, la convirtieron en una editora carismática y respetada en el mundo literario.
La venta de Tusquets al grupo Planeta y la posterior donación de su archivo a la Biblioteca Nacional de España son testimonio de la importancia de su legado y del impacto que tuvo en la literatura española. Con su fallecimiento, se va una época irrepetible en la que la pasión por el libro y la cultura constituían una contraseña imprescindible en la vida social y política.