La obra Abecedari, creada por La Moukhles & Sentís, es un espectáculo que ha generado gran interés en la agenda cultural, lo que la convierte en un imperdible en la sala Beckett. La razón de este interés se debe en parte a otro estreno de La Moukhles & Sentís de hace dos años en El Maldà, titulado Nodi: de gossos i malditos, que fue una crónica de la contracultura catalana de la transición. La primera escena de Abecedari es Míriam Moukhles subida a un podio entre sombras dramáticas, cantando en árabe y español, lo que marca un inicio que más que una promesa es la constatación de que a la Moukhles no se le resiste ninguna personalidad.
El abecedario del título remite a la larga entrevista televisiva que grabó una persona entre 1988 y 1989 con la condición de que fuera emitida después de su muerte. En la obra, se percibe la influencia del pensamiento deleuziano, que se refleja en la concepción escenográfica y en la multiplicación de la Moukhles en cualquier persona que quiera invocar. La obra está llena de referencias a la teoría de los seis grados de separación del húngaro Frigyes Karinthy y la del encuentro del filósofo francés Gilles Deleuze. La sala de Dalt se convierte en un espacio donde se percibe la complejidad de la intención de la obra, que se aclarará con una posterior y rápida visita a la Wikipedia.
La obra es un juego dramático con actitud de flaneur, donde los personajes entran y salen de los intérpretes como en una sesión espiritista. Míriam Moukhles se multiplica en cualquier persona que quiera invocar, ya sea como filósofo natural y cuentacuentos analfabeto, vedette de ciudad portuaria de película de Fassbinder, o investigadora de Deleuze. Los personajes de Cris Martínez también entran en este juego, convirtiéndose en la hija del pintor Nicholas de Staël, pianista de antro o el propio Deleuze conferenciante.
La obra es un espectáculo que impone la multiplicación de la Moukhles de manera aplastante, lo que la convierte en un imperdible en la sala Beckett. La influencia del pensamiento deleuziano se refleja en la concepción escenográfica y en la estructura de la obra, lo que la convierte en una experiencia única y emocionante.
En resumen, Abecedari es una obra que combina la teoría de los seis grados de separación con la del encuentro del filósofo francés Gilles Deleuze, creando un juego dramático con actitud de flaneur. La multiplicación de la Moukhles en cualquier persona que quiera invocar es la constante del montaje, lo que la convierte en un espectáculo imperdible en la sala Beckett.