La ciudad de Panamá ha sido designada como sede del XI Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que se celebrará en 2028. La firma del convenio que pondrá en marcha los preparativos para la gran cita trienal con el español será este viernes entre el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y la ministra de Educación de Panamá, Lucy Molinar, en la sede de la Cancillería, en el casco histórico de la capital panameña. Se trata del habitual acuerdo de país a país para este evento, entre la ciudad organizadora y el Cervantes, que está adscrito al Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.
La elección de Panamá como sede del XI CILE ha sido objeto de una polémica que se ha desarrollado en los últimos meses. El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, había expresado su disconformidad con la opción de Panamá porque no se le había comunicado de manera oficial, ni se había consensuado con el Cervantes, como se establece en el acuerdo del año 2000, prorrogado y modificado posteriormente, firmado por el Cervantes y la Real Academia Española (RAE) para la organización de los CILE. Sin embargo, desde la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale) se ha sostenido siempre que lo de Panamá fue una decisión por unanimidad de las corporaciones y no fue impuesta por el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado.
La ciudad de Panamá reunía los requisitos necesarios para ser candidata, ya que contaba con el apoyo del Gobierno de su país y con el suficiente presupuesto para afrontar los gastos, que en el caso de Arequipa, superaron los cuatro millones de euros. La firma del convenio entre el director del Instituto Cervantes y la ministra de Educación de Panamá pone fin a la polémica y establece los compromisos para la celebración del Congreso, en fechas aún por concretar, con el consenso del Cervantes, Panamá, la RAE y la Asale.
La organización del XI CILE será responsabilidad de la ciudad de Panamá, que tendrá que prepararse para acoger a varios cientos de personas, entre miembros de las 23 academias españolas de la lengua que hay en el mundo, escritores, filólogos, intelectuales y periodistas, más el público asistente a los numerosísimos actos que se celebran en cada CILE. El Cervantes se hará cargo de los gastos administrativos de la parte española y organizará las actividades culturales, y la Asale y la RAE se encargarán del denso programa académico, dibujado en consonancia con el Cervantes, con docenas de mesas redondas y conferencias.
Esta será la segunda ocasión en la que Panamá acoja un CILE. La primera fue en 2013, inaugurado por el príncipe Felipe de España, hoy rey, y el entonces presidente de Panamá, Ricardo Martinelli. A aquel sexto CILE acudieron dos centenares de profesionales y expertos de la lengua española y, como novedad desde que habían comenzado estas cumbres de la lengua, en 1997, en Zacatecas (México), fue una edición virtual, abierta a la participación del público asistente a las sesiones y de los internautas de todo el mundo.
En conclusión, la ciudad de Panamá ha sido oficialmente designada como sede del XI Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará en 2028. La firma del convenio entre el director del Instituto Cervantes y la ministra de Educación de Panamá pone fin a la polémica y establece los compromisos para la celebración del Congreso. La organización del XI CILE será responsabilidad de la ciudad de Panamá, que tendrá que prepararse para acoger a varios cientos de personas y ofrecer un programa académico y cultural de gran calidad.