Con una pluma que navega entre lo gótico y la cruda realidad social argentina, la escritora y periodista se consolida como la voz más influyente del horror contemporáneo en español.
Mariana Enriquez (Buenos Aires, 1973) no escribe sobre monstruos lejanos. Sus historias nacen en los baldíos del conurbano, en las desapariciones de la dictadura y en los ritos oscuros de una Latinoamérica herida. Formada en la Universidad Nacional de La Plata, su carrera comenzó con un estallido: a los 21 años publicó Bajar es lo peor, una novela que capturó el espíritu de una juventud nocturna y desesperanzada, convirtiéndose rápidamente en un libro de culto.
Su estilo, directo y sin concesiones, es producto de su doble identidad: la de narradora de ficciones perturbadoras y la de periodista rigurosa (actualmente es subeditora del suplemento Radar de Página/12). Para Enriquez, el terror no es un escape de la realidad, sino la herramienta más afilada para retratarla. Sus cuentos y novelas exploran la vulnerabilidad de los cuerpos, la desigualdad y la memoria colectiva, logrando que lo sobrenatural se sienta incómodamente cotidiano.
El fenómeno Enriquez no se detiene en las fronteras del Río de la Plata. Sus libros han sido traducidos a más de treinta idiomas, llevando el "terror rioplatense" a los estantes de todo el mundo. Entre sus obras más destacadas se encuentran:
El prestigio de la autora ha sido respaldado por la crítica internacional con galardones de alto perfil:
Premio Herralde de Novela (2019): Por Nuestra parte de noche, obra que la catapultó a la cima de la literatura actual.
Premio Ciudad de Barcelona (2017): En la categoría de literatura castellana por Las cosas que perdimos en el fuego.
Premio Celsius y Premio Kelvin 505 (2019): Reconocimientos especializados en literatura de género.
Premio Iberoamericano de Letras José Donoso (2024): Por su trayectoria y contribución a la literatura regional.
Premio Konex de Platino (2024): En la categoría de Cuento.
Shortlist del International Booker Prize (2021): Por la traducción al inglés de sus cuentos, un hito para la literatura argentina reciente.
Mariana Enriquez sigue demostrando que, para mirar de frente a una sociedad, a veces es necesario hacerlo a través de la oscuridad.